Ciclo “Arte, Innovación y Tecnología”

Nora Rodríguez: “Colegios antibullying: El cerebro social entra en el aula”

Salón de Actos del Edificio Hucha, miércoles, 13 de diciembre, 16:00 horas.

Café-coloquio dirigido a directivos y docentes de centros educativos de Castellón y provincia con la educadora Nora Rodríguez.

Actividad organizada en colaboración con la Diputación de Castellón

 

Nora Rodríguez trabaja desde 1984 con niños conflictivos en condiciones de marginalidad y es una de las pioneras en el estudio de la violencia escolar sobre la base de diez años de entrevistas a niños y adolescentes en situaciones de bullying. Además es creadora del Proyecto Atenea, un modelo de prevención e intervención adaptable a los diferentes contextos escolares para afrontar la violencia en las aulas, basado en redes de capital humano y en la promoción de la resiliencia en los alumnos. Defensora de los Derechos de la Infancia, ha impulsado la creación del título de Especialista en Convivencia y Acoso Escolar desde el Observatorio Internacional de Justicia Juvenil de Bruselas y es la creadora y directora del Congreso Internacional de Educación del Cerebro Social en las Aulas que aborda el altruismo pedagógico, la compasión activa y el optimismo social como pilares de la nueva educación.

Los docentes son el segundo grupo en España que sufre burnout, el síndrome de desgaste profesional. Para ello Nora Rodríguez plantea un conjunto de estrategias para integrar el cerebro social en las aulas, por etapas evolutivas, conociendo un poco más el cerebro tal como lo muestran hoy las neurociencias en su confluencia con la pedagogía. Propone integrar estrategias de neuroeducación que focalicen en el cerebro social para promover alumnos activos que aspiren a un futuro mejor al despertar su cerebro social, que faltan menos a clase y enferman menos y a la vez porque aprenden con más entusiasmo y automotivación ya que aumentar  el  contagio emocional positivo en el aula genera mecanismos de ayuda mutua espontáneos que pueden ser aprovechados por el profesor; aumentando hasta un 13% el nivel de los aprendizajes.

La ‘Felicidad Responsable’ es la consecuencia de activar el cerebro social.  No es momento de que los profesores sientan la responsabilidad de la carga del entusiasmo de sus alumnos. Algunos estudios longitudinales muestran también que poner al foco en el cerebro social, en la felicidad responsable desde preescolar, y durante el primer y segundo ciclo de Primaria, genera beneficios emocionales, psicológicos y morales que perduran hasta la adolescencia, época en que el cerebro se reconecta nuevamente, porque ya sabemos que la adolescencia es la verdadera oportunidad evolutiva.

Lo  único que necesita el cerebro social es conectar con otros. Lo fascinante es que con sólo interactuar con otras personas el cerebro pone en marcha aspectos como la empatía, el altruismo, la lectura emocional, la facultad de predecir acciones de otros, percibir de manera instantánea el estado interior de otras persona, comprender sus sentimientos y pensamientos, sentir con los otros, incluso leer las señales emocionales y no verbales, así como escuchar con receptividad, resonar emocionalmente, armonizar, comprender pensamientos y sentimientos, o bien ponerse en el lugar del otro, evaluar el rostro mediante neuronas especializadas, y por si fuera poco percibir las intenciones de nuestros semejantes. Y todo eso es capaz de llevarlo a cabo casi al mismo tiempo. La verdadera innovación es llevarlo ya a las aulas.

Más aún si saben que a corto y medio plazo las investigaciones confirman que:

  • Aprenden a gestionar relaciones más positivas con sus iguales y con los docentes.
  • Aprenden a conducir su propio aprendizaje.
  • Se unen a programas educativos por intereses verdaderos.
  • Son conscientes de las diferencias culturales y optan por otras lenguas.
  • Se relacionan efectivamente con personas diferentes en un mundo globalizado.
  • Obtienen mejores resultados académicos.
  • Ayuda a los alumnos a emitir juicios bien fundamentados, razonados y éticos, y a desarrollar la flexibilidad, perseverancia y confianza que necesitan para lograr cambios significativos en el mundo.
  • Aprenden a formar comunidades de aprendizaje.